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The Wanderer (U2 + Johnny Cash)

No nos busquéis más, nos fuimos, nos alejamos poco a poco
si visteis nuestras habitaciones vacías, es porque así lo quisimos
igual que las velas se apagan, las canciones se terminan
nuestras estancias allí terminaron, y tuvimos que volver

caminamos bajo el sol, bajo la luna y bajo las estrellas
dijo el viejo que nos vio pasar delante de sus tierras
armados únicamente con una biblia y una pistola
y en verdad fue con un libro y una armónica

pero, dejad ya de perseguirnos, nos fuimos, nos alejamos
si visteis tumbas con nuestros nombres grabadas, os mintieron vuestros ojos
nosotros no estábamos allí, enterrados, como se suponía
nos tuvimos que volver, nos fuimos, a dónde: no lo sé

aquellos que viste pasar de largo andando
pegándonos nuestras suelas con el alquitrán
riéndonos por todo y de todo
callándonos por el hambre o la sed
pero riéndonos, al fin y al cabo
aquellos,

aquellos sí que fuimos nosotros


(no, no encontré otro video mejor para ilustrar la canción)

Bonnie y Clyde

Desprevenida la naturaleza, el filo corta de repente el aire
una estrella negra se lanza, perseguida, a través de la tierra
sonando la música de vida, que hace que los pétalos blancos bailen
perseguidores y perseguidos, con rayos y truenos se golpean
la estrella quiere querer, que no los detenga nadie

La estrella y los ángeles negros se persiguen entre las nubes
en la estrella viajan dos almas, una con cabello de fuego
cuando los ángeles acechan, con el manto de la muerte se cubren
cuando los ángeles amenazan, desean lo que nunca fueron
espíritu de las palabras y aliento de blancas luces

Al atardecer de una vida, se apaga por siempre la estrella
deslizándose despacio al lado oscuro del tiempo
y otras estrellas iguales lloran y viajan por la tierra
siguiendo un rastro perdido, gritando con rabia el lamento
de aquellas jóvenes almas, iluminadas por una luz negra

uno de esos pequeños secretos

te preparas una bebida o algo que ayude a relajarte y conectarte con “eso”,
después le das al botón de “play”,
después empiezas a oír como la guitarra acústica marca el camino de entrada,
después escuchas ese fraseo de guitarra eléctrica lamentándose

y después
comienzas a escribir, durante una hora, sobre fotografía documental,

no falla, hazme caso.

Una fuerte lluvia, por Carlos Boyero

publicado originalmente en El País, en esta misma fecha
http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/fuerte/lluvia/elpepirtv/20111120elpepirtv_4/Tes

A falta lamentablemente de ilusiones democráticas ni conciencia cívica, sin la paz que puede donar el creer en alguien de los que hoy compiten, sin poder enviar una rosa a ninguna Rosa, me consuelo con la voz de Leonard Cohen recordándome: “Me sentenciaron a 20 años de aburrimiento por intentar cambiar el sistema desde dentro. Ahora vengo a recompensarlos. Primero tomaremos Manhattan. Después Berlín”. No conquistaré nada, ni tuve la inútil osadía de querer cambiar algo indestructible de lo que formo parte, pero el que no se consuela es porque no quiere. Pero siempre he creído y ahora más en la venenosa certidumbre de Dylan, cuando todavía no existían los zarrapastrosos indignados del 15-M: “Porque algo está pasando aquí, aunque no sabes qué es. ¿No es así, Mister Jones?”.
En la noche del viernes paso por el restaurante de un amigo de toda la vida, alguien cuya generosidad y sabiduría no solo me alegró el cuerpo con sus viandas y sus vinos, sino también el alma, para regalarle el cofre de The wire. Está lleno. Dos bellezas eslavas y hombres que te recuerdan a la corte de Abramovich. El Vega Sicilia único les está esperando. Salgo a la calle y noto la cercanía de la soledad, ese temible asaltante nocturno. También tengo hambre. Me acerco a los restaurantes y bares de mi barrio que suelo frecuentar. Veo que todos están llenos. A la cama sin cenar. ¿Dónde está la crisis, quién la está pagando? Ellos, los de siempre, no. Yo tampoco.
Veo los carteles publicitarios en las marquesinas. Los vampiros pijos de Crepúsculo, nada que ver con el conde, ahora protagonizan Amanecer, ese eterno acto de afirmación. Me cuenta que ahora incluso follan, ya que se han casado. Rajoy también vende el amanecer. Hoy lloverá. Siempre Dylan: “Es fuerte, es fuerte, es muy fuerte la lluvia que va a caer”.