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Seremos piratas

Eran los tres juntos
y ellos eran dos
y él era uno

Jugaron, rieron, borrachos
de juventud, saltaron de rama en rama
ellos asaltaban bergantines
               bajo una bandera negra
               cruzada por dos tibias
               y una lánguida calavera

Mientras uno jugaba solo
como un náufrago en la playa
ellos asaltaron bergantines
y capitanearon juntos, por los siete mares

Ahora, salimos afuera
y el invierno les ha sobrecogido
cansado de juegos y máscaras
se deshace de todas ellas
dejándolas en el suelo
y fueron dos
quienes las recogieron

Les enseñó a jugar
«seremos piratas
de los siete barrios»
y el invierno les sobrecogió
como completos desconocidos
que se cruzan extrañados
miradas cuerpo a cuerpo
en un mismo vagón

Hastía tanto crepúsculo
hastían los bellos atardeceres
y el cabalgar a lomos
de más de mil veranos

Hoy es otro día

Hoy es otro día
otro miércoles
otro jueves

mis huesos tiran de mi piel
hacia el sofá
aplastado por la gravedad
nada bueno bajo sol

hoy es otro día
y un abuelo recoge a su nieto
de la guardería
su mujer prepara lentejas
y huevos fritos en casa

los pensamientos toman el control
de la nave
y me obligan, a detenerme
a escucharme, a no hacer nada
nada nuevo desde la luna

hoy es otro día
y no queda cerveza en casa
mañana será otro
y al día siguiente, otro…

Bacc in Blakk

inquietante y firme
estampa, la del caballero negro
dejando tras de sí tan sólo
un sonido metálico
al caer las puertas
de la entrada de su castillo

la noche volvió a acudir a él
mas logró esquivar su envite

corriendo por bosques de locura
y borrachera, donde las mil almas perdidas
una jungla de concreto
«eh amigo,
amigo,
quieres algo?»
y todas las mujeres
eran pocas a sus ojos
su princesa disney
yacía desde temprana hora
en la noble alcoba del castillo
soñando entre ronquido y ronquido
con eternas tardes de lluvia y otoño
¿a quién rendir la guardia
cuando ya no queden camaradas?
¿adónde acudir
en estas circunstancias
cuando ya no quedan molinos
a los que combatir?

volvió a recorrer el sendero de la derrota
cruzándose e intercambiándose barro y polvo
con los alegres peregrinos que marchaban
dirección contraria
o siempre arriba, o siempre lejos
y en todo momento
desnudándose frente al mundo
y subiendo su desnudez a las redes sociales
o simplemente
el gintonic, su cena, su vida

finalmente, postrando su esparaguas
en la misma puerta de la alcoba
en el torreón
quitóse su armadura negra
limpióse sus botas de materia desconocida
y sentándose finalmente
a reposar la jornada y
contabilizar sus experiencias
mojó en tinta su palo de grabar
y pensó y luego escribió

«y esto no es
cifrado mensaje con
oscuras palabras para ti y para mí
tampoco es un mensaje para ti
ni tampoco es
ni
MU
MIU

sencillamente es
mi manera de contribuir
y de esquivar otros envites
o mi particular manera de vivir
y combatir, por ejemplo
El Efecto Invernadero Y Sus Nubarrones Grises
presentando su gira dos mil dieciséis
(dos pases por noche)»

Vendavales y huracanes

Vendavales y huracanes
se arrancan por soleás
en la ribera de este otoño
que pasa,
que nada,
que nos acaricia
con las puntas de sus dedos
impregnadas
de los polvos de talco de miles de tardes

Y tu sexo es
la lluvia cayendo
sobre la frondosa y olvidada pradera,
la que mis ojos no volvieron a contemplar
desde que está prohibido
volver a ser un niño

Cantos de sirena

En estas horas inciertas
de gargantas gritando por las escaleras
portazos a la hora de la siesta
dolores de cabeza incomprensibles y pesados

Dejas que el caos te rodee
te salpicas de cada una de las
polémicas voces
te zambulles en todas las piscinas
que se te presentan

Primaveras rosadas parecen reflejarse en sus ojos
y tú mientras, embutido en un largo invierno
cuestionas y clamas contra los ancianos dioses
cuál es mi secreto
qué enigma encierran los silencios
dónde pliegan sus alas las viejas golondrinas grises

Y no existen muchos secretos
tan solo los cabos
con los que amarrarse al mástil
mientras se cruzan cantos de sirena

Hay un grito en la noche

Hay un grito en la noche
lagartos que pernoctan a orillas del río
soñando latitudes más cálidas
en completo silencio

Aparece un destello en el sueño del niño
y un agujero negro
se cansa de engullir
y de no generar materia

Existe un filo en el ojo del asesino
que camina a oscuras
por el callejón, aparentemente
a plena luz del día
apretando una empuñadura

Rompe por fin el agua
su prisión de roca en la montaña
cada primavera
llegando al final del verano al mar
anhelando contener el secreto
del veneno en cada una de sus venas

Veo una sombra en el espejo
y soy yo
y yo es el otro
o soy yo
o yo es el otro
y yo les miro
o ellos me miran
o yo no miro
y miran hacia otro lado

Así, me intoxico de sueño etílico
entre gritos,
destellos,
oscuridad,
veneno
y de silencio

Y de repente

Una vez, soñaba
que una mano gris y moribunda
te tocaba
y de repente,
una sacudida me golpeaba en mi conciencia
y tu carne se volvía oscura
como una fotografía
que empieza a arder
echada al fuego

Y de repente, desperté
y la oscuridad,
había echado raíces
allá donde mis ojos
dirigieran su mirada

Y de repente, volví la mirada
en el sueño
y ya aparecías tan lejos de mí
que mi mano no volvería a tocarte,
lo sabía

entonces, el sueño acabó

No era más que la alergia
que asfixiaba unas gastadas
vias respiratorias

En la oscuridad de la noche
poco antes de que empezara la madrugada
desperté
y de repente, dije
«más vino,
por favor»

Esta vieja

Ah, esta vieja ciudad
no nos ha abandonado
seguía aquí, con nosotros
y conmigo, esperándome

Desde las largas avenidas oscuras e infinitas
de ciudad universitaria
hasta la esquina de fuencarral con sagasta,
los venerables callejones de duque de liria
y los paseos pirinéicos a la verita de la dehesa

Ha estado ahí todos estos (tantos) años
guardando el caldo en las botellas
de las tascas secretas de los templos de los gatos
zambulléndose en las sucias aguas del manzanares

Ah, nuestra vieja ciudad
(mi vieja ciudad)

Cómo es atravesarte como una flecha tu corazón,
como correr y correr sin motivo aparante
sin razón
por una gran pendiente verde, cuesta abajo

Tus brazos acariciándome el pelo
y yo queriendo llegar más, más, más
y más adentro

Ah, me alegra saber de ti
después de tantos años
y saber que nunca nos olvidamos
y nos debemos esa lata de cerveza a medias
por bravo murillo o en el backstage
entre goiri y topete
¿a ti qué tal te fue? ¿conociste a muchas gentes?
seguro que aunque te besaran
nunca consiguieron descifrar tus secretos
(nadie lo consigue)
igual que no se puede comprender
por qué resulta tan especial
mirar hacia dentro de ti,
y no hacia fuera
desde el viaducto de bailén

Ah, cómo anda esta ciudad vieja
unos vinieron
otros se quedaron
y algunos se largaron
buscando la estrella errante
las almas de don quijote
el espíritu del eterno vagabundo
olvidando tus recuerdos
y tus manos jamás volvieron a tocar sus rostros

Que tampoco fui siempre un santo
uno lo empieza a comprender más tarde
cuando me miras desde los ojos del verano
me ahogas con los vapores del alcohol de absenta y whisky
sentados en alguna terraza pija de por ahí
y no puedo aguantarme más y,
rendido
confieso

Dormí en las camas de otras
y caminé de la mano de otras
¡fueron todas como tú y a la vez todas tan distintas!
tú, siempre revoloteando en mi cabeza
sí, es cierto
me abracé a otros aromas
dormí con aquellos otros vinos dulces
y guardaré para mí y mis secuaces
las noches acurrucado bajo una toalla
ardiendo de frío
a las orillas del mar, lejos de ti

Ah, pero entiéndeme tú
que siempre fuiste tan sabia
y no por vieja, ni canalla
que también
pude encontrar la Palabra
y seguir las migajas de la Verdad
en la pluma de aquellos otros ilustres
antiguos amantes tuyos
de gómez de la serna
a díaz-cañabate
paseando de la mano con césar llera
y chupando sus chupachups por el madrid de los austrias

Humillado ante la taberna de antonio sánchez
admito
que salí con unos pocos talentos en los bolsillos
y a ti vuelvo arrodillado, ahora
a pedirte otros pocos más

La ropa tendida

canta el viento su canción
entre las camisetas
los calzoncillos
y las bragas tendidas

canta en un susurro
su melodía

el cielo rojo
tras los edificios
una luz se enciende en el primero
pero nadie puede vencer
la oscuridad de la ciudad
en medio de la madrugada

el aire frío entra en la cocina
se cuela por la rendija de la ventana
abierta

me roza la cara como el filo de la navaja
qué quietud y qué calma
qué sonido

y el viento sigue con su estribillo
mientras pienso en ti
dormida en la cama
ójala escucharas la ropa tendida
chocando contra la ventana
ójala estuvieras viendo todo esto

El sol se ocultó hace rato

El sol se ocultó hace rato
tras las siluetas de edificios
la escenografía de este gran escenario
por donde solía moverme
cuando me movía

Adónde se habrá ido aquel sol
(me pregunto a veces
fingiendo que me importara
aunque a veces realmente es así)
engullido por la ciudad cada noche
y así, de diez en diez pasan los años

Y supongo que estará en el mismo lugar
adonde se fueron ciertos aromas
y los recuerdos caducados y las canciones de la infancia
las tardes de lluvia en un patio de colegio
y las noches, que engendraban monstruos que amenazaban
afuera de la fortaleza de mis sábanas,

El sol se ocultó hace ya un buen rato
y al apartar la mirada de este incierto espectáculo
no queda rastro de aquellos recuerdos
no hay patios de colegio
no hay canciones
y no hay sábanas tan resitentes como aquellas
y así, de diez en diez pasarán los años