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Lectura de verano

A los niños perdidos
no los busquéis más
salieron a bailar a medianoche
con sus máscaras
junto al árbol,
mientras la Luna les sonría

Desconozco el origen y su final,
llegué cuando la película había comenzado
seguramente me marche antes de que acabe

Leo en los papeles
que todo se va convirtiendo
en una broma infinita
caras raras en el metro
caras raras en el bar
caras raras en la mesa
y caras raras en el parque

Las musas que un día se marcharon
en un barco que surcaba los cielos,
el silencio pegajoso que ahora me hace compañía

Algunos sinsetidos de nuestra especie
(pero no todos)
los dolores, los miedos
las vergüenzas
las alegrías o las penas

Leo por algunas de estas páginas que ya pasaron
el niño que no fue
la vieja historia prometida
el fuego entre sus dedos
la mancha de vino en la camisa.

Algunos miedos

En estas horas
en las que el mundo
y sus problemas
parecen darnos un respiro
y echarse a dormir un rato

ahora que descansas en la cama
y no puedes escucharme
déjame hablarte
acerca de mis otros miedos

donde antes escapaba
por ciudades vacías
de silenciosos fantasmas impasibles
y despertaba en un espasmo
al ver como gentes sin rostro
hacían daño a mis conocidos,
ahora que estás dormida
déjame contarte que los miedos
han sido trocados por otros
más concretos y crueles

mis miedos son ahora los tuyos
son verte dolida o apenada
no poder ayudarte cuando me lo pidas
o poderte acompañar cuando no quieras estar sola
son enfrentarme a las absurdeces
del día a día en el campo de batalla
son saberte enfurecida, enferma, enfadada
cansada
o aburrida

estos son ahora
cuando la noche ha caído
en el campamento
y por fin puedes disfrutar
en la paz que sólo
se verá interrumpida
por el maldito reloj
los ladrones que me roban
mis minutos de paz
mi aire
mi respiro

La tortuosa senda me lo enseñó

Cuando todo parece estar en calma
es bueno dar un volantazo
o cambiarse a la acera de enfrente

Pocas lecciones aprendidas
durante estos pocos años,
muchas las voces
pero apenas algunas palabras
apenas consejos sabios.
Solamente tropiezos con piedras
que me han advertido
de los caminos que atraviesan
bosques compactos y oscuros
a evitar

La lluvia mojando las calles
desafiándome a encontrar
la belleza invisible
oculta en los momentos
más insospechados
de la vida.
Viejos camaradas
sí me enseñaron
a gritar fuerte
entre vino y vino
cuando la causa es ilustre
y la razón está de nuestro lado,
y a hacerlo más fuerte todavía
cuando así no fuera

Y saltar por los precipicios
volando
de aquellos que buscan la
guerra en tiempos de paz
y dicen tener siempre
a su lado, y ponen
si hace falta, como un escudo
por delante
la verdad
(sobre todo de estos)

Que la verdad no es
de nadie
se aprende rápido,
abriendo los periódicos
cada día
o viendo a la gente
beberse el café.
Tal y como cantó
el poeta, somos
únicamente libertad
y palabras

Y las más altas y desinteresadas
intenciones ocultan
los deseos más perversos
el anhelo de control y de poder
se enmascaran y se visten
con todo tipo de ropajes
y de sonidos, el dulce arrullo de la mandolina
o el grave lamento del saxofón

El polvo y el barro y los vientos
del camino
conspiran que, por siglos y siglos, castillos
más grandes que este han caído,
que dará igual ocho que ochenta,
que a la tierra retornamos
que con lo mismito que hemos venido

Que la nada no existe
me lo ocultó la nieve
que la vida la voy llenando
regalandogastandoahorrando
y vaciando como me conviene.
Y no te asustes si los viejos
critican tus zapatos y camisas,
el río confesó que tratan
de evitar las fórmulas
y formas prohibidas

¿Adónde me llevarán estos pies?
Nunca se acaba de tener claro
pero queriendo no ocultar mis deseos
por más que intento
vence siempre la guerra sucia
mi valiente cobardía.
Con ella y con el rayo
me defiendo de quienes son
iguales pero proyectan su sombra
más lejos, más arriba
más
parecer ser más grandes
más montaña
más
y nada más que nada
y nada más
que aire

Cuando parece estar todo en calma
bueno es dar un volantazo

Libertad y palabras
antídoto diario
para creernos más libres
y llevarnos la razón
a un rincón oscuro
y hacer manitas con ella.
Igual que las inocentes inyecciones
de placer
igual que ver las viejas fotografías
(del mes pasado)
o mirarnos al espejo seriamente
frunciendo el ceño
y henchirnos de orgullo
y creernos haber cambiado
mucho más de lo que en verdad
creemos

Semillas del mal

¿Cuándo fue que decidiste
apearte de este tren
que a todos nos dirige
hacia el mismo lugar?

¿Por qué elegir
el atajo?
¿elegir
perderse
las increíbles vistas
las canciones, los bailes
la mirada furtiva y callejera
contra el perfecto desconocido
los paseos de invierno
o el miedo de las noches
y el olor del café recién hecho
que pinta las paredes
de eso que decimos
el hogar?

Si todo acabará igual
para todos
¿qué sentido tienen
las malas intenciones?
¿las malas acciones?
¿las malas palabras?

Pero,
(y él se pregunta)

¿Y qué sentido tienen
las buenas?

Seremos piratas

Eran los tres juntos
y ellos eran dos
y él era uno

Jugaron, rieron, borrachos
de juventud, saltaron de rama en rama
ellos asaltaban bergantines
               bajo una bandera negra
               cruzada por dos tibias
               y una lánguida calavera

Mientras uno jugaba solo
como un náufrago en la playa
ellos asaltaron bergantines
y capitanearon juntos, por los siete mares

Ahora, salimos afuera
y el invierno les ha sobrecogido
cansado de juegos y máscaras
se deshace de todas ellas
dejándolas en el suelo
y fueron dos
quienes las recogieron

Les enseñó a jugar
“seremos piratas
de los siete barrios”
y el invierno les sobrecogió
como completos desconocidos
que se cruzan extrañados
miradas cuerpo a cuerpo
en un mismo vagón

Hastía tanto crepúsculo
hastían los bellos atardeceres
y el cabalgar a lomos
de más de mil veranos

Hoy es otro día

Hoy es otro día
otro miércoles
otro jueves

mis huesos tiran de mi piel
hacia el sofá
aplastado por la gravedad
nada bueno bajo sol

hoy es otro día
y un abuelo recoge a su nieto
de la guardería
su mujer prepara lentejas
y huevos fritos en casa

los pensamientos toman el control
de la nave
y me obligan, a detenerme
a escucharme, a no hacer nada
nada nuevo desde la luna

hoy es otro día
y no queda cerveza en casa
mañana será otro
y al día siguiente, otro…

Bacc in Blakk

inquietante y firme
estampa, la del caballero negro
dejando tras de sí tan sólo
un sonido metálico
al caer las puertas
de la entrada de su castillo

la noche volvió a acudir a él
mas logró esquivar su envite

corriendo por bosques de locura
y borrachera, donde las mil almas perdidas
una jungla de concreto
“eh amigo,
amigo,
quieres algo?”
y todas las mujeres
eran pocas a sus ojos
su princesa disney
yacía desde temprana hora
en la noble alcoba del castillo
soñando entre ronquido y ronquido
con eternas tardes de lluvia y otoño
¿a quién rendir la guardia
cuando ya no queden camaradas?
¿adónde acudir
en estas circunstancias
cuando ya no quedan molinos
a los que combatir?

volvió a recorrer el sendero de la derrota
cruzándose e intercambiándose barro y polvo
con los alegres peregrinos que marchaban
dirección contraria
o siempre arriba, o siempre lejos
y en todo momento
desnudándose frente al mundo
y subiendo su desnudez a las redes sociales
o simplemente
el gintonic, su cena, su vida

finalmente, postrando su esparaguas
en la misma puerta de la alcoba
en el torreón
quitóse su armadura negra
limpióse sus botas de materia desconocida
y sentándose finalmente
a reposar la jornada y
contabilizar sus experiencias
mojó en tinta su palo de grabar
y pensó y luego escribió

“y esto no es
cifrado mensaje con
oscuras palabras para ti y para mí
tampoco es un mensaje para ti
ni tampoco es
ni
MU
MIU

sencillamente es
mi manera de contribuir
y de esquivar otros envites
o mi particular manera de vivir
y combatir, por ejemplo
El Efecto Invernadero Y Sus Nubarrones Grises
presentando su gira dos mil dieciséis
(dos pases por noche)”

Vendavales y huracanes

Vendavales y huracanes
se arrancan por soleás
en la ribera de este otoño
que pasa,
que nada,
que nos acaricia
con las puntas de sus dedos
impregnadas
de los polvos de talco de miles de tardes

Y tu sexo es
la lluvia cayendo
sobre la frondosa y olvidada pradera,
la que mis ojos no volvieron a contemplar
desde que está prohibido
volver a ser un niño

Cantos de sirena

En estas horas inciertas
de gargantas gritando por las escaleras
portazos a la hora de la siesta
dolores de cabeza incomprensibles y pesados

Dejas que el caos te rodee
te salpicas de cada una de las
polémicas voces
te zambulles en todas las piscinas
que se te presentan

Primaveras rosadas parecen reflejarse en sus ojos
y tú mientras, embutido en un largo invierno
cuestionas y clamas contra los ancianos dioses
cuál es mi secreto
qué enigma encierran los silencios
dónde pliegan sus alas las viejas golondrinas grises

Y no existen muchos secretos
tan solo los cabos
con los que amarrarse al mástil
mientras se cruzan cantos de sirena