Tres preguntas y dos reflexiones breves sobre las discusiones

¿Por qué todas estas ganas, a estas alturas de la vida, de pretender vencernos los unos a los otros?

¿De pretender jugar a ser mordaces y certeros, cuando toda la vida no fuimos más que jóvenes airados con apego al delito menor y al menudeo, que disparaban soflamas salpicadas de lugares comunes e impregnadas de calimocho, ron y güisqui barato?

¿A quién pretendemos engañar tomando del mundo o, peor aún, de ese pozo negro de medias verdades, posverdades, o falsedades solo aquello que nos pueda servir para nuestra cruzada ideológica?

Podremos engañar a algunos pocos, creernos poseedores de una verdad absoluta escrita en piedra y luchar contras los infieles de esa verdad en cualquier momento del día, a cualquier hora. A golpe de tweet o de whatsapp.

Podríamos engañarnos incluso, a nosotros mismos, un tiempo.

2 comentarios en “Tres preguntas y dos reflexiones breves sobre las discusiones

  1. La mejor serie se echa en abierto y se llama La que se Avecina. Si la echaran en Netflix, Juego de Tronos no la vería ni dios.

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