La tortuosa senda me lo enseñó

Cuando todo parece estar en calma
es bueno dar un volantazo
o cambiarse a la acera de enfrente

Pocas lecciones aprendidas
durante estos pocos años,
muchas las voces
pero apenas algunas palabras
apenas consejos sabios.
Solamente tropiezos con piedras
que me han advertido
de los caminos que atraviesan
bosques compactos y oscuros
a evitar

La lluvia mojando las calles
desafiándome a encontrar
la belleza invisible
oculta en los momentos
más insospechados
de la vida.
Viejos camaradas
sí me enseñaron
a gritar fuerte
entre vino y vino
cuando la causa es ilustre
y la razón está de nuestro lado,
y a hacerlo más fuerte todavía
cuando así no fuera

Y saltar por los precipicios
volando
de aquellos que buscan la
guerra en tiempos de paz
y dicen tener siempre
a su lado, y ponen
si hace falta, como un escudo
por delante
la verdad
(sobre todo de estos)

Que la verdad no es
de nadie
se aprende rápido,
abriendo los periódicos
cada día
o viendo a la gente
beberse el café.
Tal y como cantó
el poeta, somos
únicamente libertad
y palabras

Y las más altas y desinteresadas
intenciones ocultan
los deseos más perversos
el anhelo de control y de poder
se enmascaran y se visten
con todo tipo de ropajes
y de sonidos, el dulce arrullo de la mandolina
o el grave lamento del saxofón

El polvo y el barro y los vientos
del camino
conspiran que, por siglos y siglos, castillos
más grandes que este han caído,
que dará igual ocho que ochenta,
que a la tierra retornamos
que con lo mismito que hemos venido

Que la nada no existe
me lo ocultó la nieve
que la vida la voy llenando
regalandogastandoahorrando
y vaciando como me conviene.
Y no te asustes si los viejos
critican tus zapatos y camisas,
el río confesó que tratan
de evitar las fórmulas
y formas prohibidas

¿Adónde me llevarán estos pies?
Nunca se acaba de tener claro
pero queriendo no ocultar mis deseos
por más que intento
vence siempre la guerra sucia
mi valiente cobardía.
Con ella y con el rayo
me defiendo de quienes son
iguales pero proyectan su sombra
más lejos, más arriba
más
parecer ser más grandes
más montaña
más
y nada más que nada
y nada más
que aire

Cuando parece estar todo en calma
bueno es dar un volantazo

Libertad y palabras
antídoto diario
para creernos más libres
y llevarnos la razón
a un rincón oscuro
y hacer manitas con ella.
Igual que las inocentes inyecciones
de placer
igual que ver las viejas fotografías
(del mes pasado)
o mirarnos al espejo seriamente
frunciendo el ceño
y henchirnos de orgullo
y creernos haber cambiado
mucho más de lo que en verdad
creemos

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