Archivos mensuales: noviembre 2016

Canada

¿A dónde huir (cuando no quedan islas para naufragar)? Porque lo que parece querer todo el mundo en estos momentos, es conocer el lugar. Por el cómo ya nos preocuparemos. Lo primero es llegar allí. Dicen algunos que el mundo ha comenzado a perder la cabeza. Como si alguna vez la hubiera tenido. Que si esto, que si aquello o lo otro. Los acontecimientos se van sucediendo como una actuación de trapecistas. Y con cada nuevo número, tenemos que frotarnos los ojos con más fuerza. O eso nos dicen que hagamos.

Porque a mí, personalmente, no me interesan demasiado ciertas cosas. No más allá de la mera información como ciudadano del día a día. Opinar, por supuesto, de manera introspectiva. Normalmente, a excepción de una charla informal entre conocidos, o que las ganas por plantear mis opiniones en público (o el alcohol) me obliguen a tener que desfogarme. Trato de no dejarme llevar por ese defecto visceral. Lo de opinar en público, me refiero. Estamos trabajando en ello. Bajo estas reglas de juego, no entiendo otra forma de encarar el partido. Pero es importante reconocer (o más todavía quizá, reconocerse) cuáles son esas reglas bajo las que te ha tocado jugar. No se juega de la misma manera en todos los rincones del mundo.

Y mientras unos deciden pensar que a todos nos bañan los mismos rayos de sol, otros deciden ponerse estupendos. Corren ríos de tinta digital con los diez principales motivos que predijeron el auge de un nuevo príncipe de las tinieblas. Análisis y contraanálisis de movimientos políticos. Política, ah, ese juego. Y mientras, algunos otros, van abandonando el barco lentamente, cada día, cada año. Nos abandonan mientras suena de fondo una interminable marcha fúnebre de violines. Enormes estrellas (algunas también con su lado oscuro) van poco a poco apagándose en nuestro firmamento.

Ahora parece que las cosas suceden mucho más deprisa. Y lo que sucede es que ahora nos enteramos mucho antes. Simplemente, podemos elegir no querer enterarnos. Cerremos esta pestaña del navegador. Apaguemos la tele y la radio. Incluso tiremos (o quememos, si así lo creemos necesario) ese libro. Salgamos ahí fuera, o si no es posible, quedémonos mejor ahí dentro. Recreémonos en nuestros pensamientos. Imaginar. Jugar. Y cuando todo esté listo (o nos hayamos hartado de imaginar), salgamos fuera y respiremos. El mundo nunca dejará de girar, seguirá ahí cuando decidamos volver a meternos en él. Aunque haya personas tratando de decirnos lo contrario.

Que nuestro trabajo, nuestra salud y el de las personas que nos importan sea lo único que guíe nuestros pasos. Algunos, los que nacimos bajo la marca del Cobarde, no podemos hacer las cosas de otra manera, la mayoría de las veces. ¿Lo quieres más negro?

Bacc in Blakk

inquietante y firme
estampa, la del caballero negro
dejando tras de sí tan sólo
un sonido metálico
al caer las puertas
de la entrada de su castillo

la noche volvió a acudir a él
mas logró esquivar su envite

corriendo por bosques de locura
y borrachera, donde las mil almas perdidas
una jungla de concreto
“eh amigo,
amigo,
quieres algo?”
y todas las mujeres
eran pocas a sus ojos
su princesa disney
yacía desde temprana hora
en la noble alcoba del castillo
soñando entre ronquido y ronquido
con eternas tardes de lluvia y otoño
¿a quién rendir la guardia
cuando ya no queden camaradas?
¿adónde acudir
en estas circunstancias
cuando ya no quedan molinos
a los que combatir?

volvió a recorrer el sendero de la derrota
cruzándose e intercambiándose barro y polvo
con los alegres peregrinos que marchaban
dirección contraria
o siempre arriba, o siempre lejos
y en todo momento
desnudándose frente al mundo
y subiendo su desnudez a las redes sociales
o simplemente
el gintonic, su cena, su vida

finalmente, postrando su esparaguas
en la misma puerta de la alcoba
en el torreón
quitóse su armadura negra
limpióse sus botas de materia desconocida
y sentándose finalmente
a reposar la jornada y
contabilizar sus experiencias
mojó en tinta su palo de grabar
y pensó y luego escribió

“y esto no es
cifrado mensaje con
oscuras palabras para ti y para mí
tampoco es un mensaje para ti
ni tampoco es
ni
MU
MIU

sencillamente es
mi manera de contribuir
y de esquivar otros envites
o mi particular manera de vivir
y combatir, por ejemplo
El Efecto Invernadero Y Sus Nubarrones Grises
presentando su gira dos mil dieciséis
(dos pases por noche)”