En el laberinto de espejos

Cuando la noche va muriendo poco a poco
entreabre levemente tu mirada
asomada a ese pequeño brote que se asoma
a esa tímida telaraña que ya aparece
a esa luz muda que nunca se atreve
al invisible rumor que se escucha
casi sin oírse

Cuando la noche, ya herida de muerte
pero la luz de Lázaro no se ha levantado
cuando los caballeros de metal negro
no cabalgan todavía por los senderos ignorados

Coge tus armas, sal afuera del calor
Que las batallas de mil titanes
aún están por librarse

El camino de la Tierra hasta los cielos
queda tan sólo a un solo tiro de piedra

Coge tus armas, tus palabras, tus deseos, tus besos
Asómate, ahora, poco a poco, a tu tierra

Que mil batallas se hayan luchado
no evita que queden otras tantas
afuera, por lucharse

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