Bonnie y Clyde

Desprevenida la naturaleza, el filo corta de repente el aire
una estrella negra se lanza, perseguida, a través de la tierra
sonando la música de vida, que hace que los pétalos blancos bailen
perseguidores y perseguidos, con rayos y truenos se golpean
la estrella quiere querer, que no los detenga nadie

La estrella y los ángeles negros se persiguen entre las nubes
en la estrella viajan dos almas, una con cabello de fuego
cuando los ángeles acechan, con el manto de la muerte se cubren
cuando los ángeles amenazan, desean lo que nunca fueron
espíritu de las palabras y aliento de blancas luces

Al atardecer de una vida, se apaga por siempre la estrella
deslizándose despacio al lado oscuro del tiempo
y otras estrellas iguales lloran y viajan por la tierra
siguiendo un rastro perdido, gritando con rabia el lamento
de aquellas jóvenes almas, iluminadas por una luz negra

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