escribe

Escribe hola mundo.
La historia dicen que comenzó en una mesa, como casi todas las buenas historias.
En algún punto impreciso de la línea de la noche (dicen) la cosa comenzó a torcerse y a encarrilarse hacia ese peligroso y conocido estallido de palabras un poco más altas, fuerza bruta y jarras u otros objetos sobrevolando cabezas.
Y ahora hace frío y el sol tirita tanto, tanto.
Existen dos tipos de personas en el mundo: están los que ponen mantequilla por dentro al sándwich y los valientes que no temen darle la vuelta en la sartén.
Luego sucedió aquello otro de los coches que circulan y colisionamos todos entre nosotros y con ellos y con ellas.
La Bestia le gritó al Dragón que le prestara algo para poder ir tirando. El Dragón y la Bestia cantando desde lo alto de aquella Torre de Babel. Nos abrasan con amor y cariño y con sus brazos y sus voces calientes cantoras de misales y otros micro cuentos microscópicos pero gigantes en cuanto a detalle, fuerza o intensidad.

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