uno de esos pequeños secretos

te preparas una bebida o algo que ayude a relajarte y conectarte con “eso”,
después le das al botón de “play”,
después empiezas a oír como la guitarra acústica marca el camino de entrada,
después escuchas ese fraseo de guitarra eléctrica lamentándose

y después
comienzas a escribir, durante una hora, sobre fotografía documental,

no falla, hazme caso.

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