Algunos decidieron seguir

Después de aquello,
la cosa estuvo un poco caliente algunos días
la gente desconfiaba
se delataban unos a otros
todo parecía a punto de estallar
aunque, finalmente, no lo hizo

hubo quienes se quedaron sentados en un banco
dando de comer siempre a las aves del parque

y hubo quien siguió apostando a las cartas
jugándose lo que les quedara con un único as en la mano

hubo también aquellas personas que siguieron estando agradecidas
aunque hubo algunas de ellas que empezaron a preguntarse, ¿para qué?

hubo mucha gente que decidió seguir esperando a dios
y otros que, sin pensarlo, siguieron de parte del diablo

había chicas esperando ver llegar a sus chicos, desde su ventana, con un pan debajo
y, a su pesar, siguieron viéndoles venir siempre con un libro, o alguna otra tontería

igualmente, hubo quien quiso creer que llegaría
el momento en que su chico llegaría a casa con un libro debajo del brazo
y, desgraciadamente, siguió viniendo con un pan o mantequilla, hasta el fin de sus días

hubo quienes siguieron quejándose
ajenos a los acontecimientos que el cielo rojo y las nubes negras dictaban

hubo quienes no esperaban nada en especial
y pese a todo, en su mente confiaban en su secreta venganza

hubo quien siguió despierto hasta la madrugada
queriendo ver el amanecer algún día
y quienes nos acostábamos por las noches, sin imaginar
que las estrellas nos rozaban el cuello, mientras dormíamos

hubo aquellos que siguieron en la plaza, resignándose a dispersarse
y quienes, desde sus sofás, apiñados, agradecían lo poco que tenían

hubo alguien que caminaba por la acera mojada, una tarde
mientras el sol le seguía cegando todo el paisaje en la lejanía

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