Mientras el tiempo me mata

Apagamos la luz al salir
cerramos la puerta,
y pusimos candado. Cerrado.
Luego trabajo de bricolaje,
para que nadie jamás de los jamases
volviera nunca a:
cementoladrillo
cementoladrillo
cementroladillo
cementerioladrido
piedrasobrepiedra
cantorodadopuestodelante
y tiramos la llave al mar.
Regresamos por el camino
a través de la espesura verde
tormenta, agua y flashes y explosiones en el cielo
sin nada, despojados de cualquier abrigo
brazos cruzados apretados contra el pecho
pisando fango, tropezando con piedras
inevitables de evitar.
La torre queda atrás, casi no se ve,
pero los siento, aún los oigo en mi cabeza
miles de ellos, como demonios
son rojos, con colmillos, se ríen en mi cara
terminarán conmigo, yo lo sé. Y cuando lo hagan
sus orines regarán mi cráneo
y mis huesos hechos casi cenizas.
A mitad de regreso, algo
de pronto
imprevisto
Y solo.
Me
quedé.

En la ciudad, las luces espectrales me atraen
camino pisando el asfalto.
Entro y salgo por puertas y ventanas.
Subo y bajo y subo escalones.
Bebo y vomito el veneno negro.
Me tumbo en el suelo
hablo hasta con las alcantarillas.
Estoy solo, ¿qué?
al principio
no importante.
Cuando me aburre la habitación
la doy la vuelta, mientras espero,
mientras nada,
mientras pasan
mientras el tiempo me mata.

Campanas repican
pero no hay palomas blancas
ni dama de blanco
hay fuego y azufre
y si cierro los ojos
ahí están.
Nunca lo conseguiré
ellos son más y son más fuertes.
Nunca. Nunca.
Sus risas me introducen en la pesadilla
cuando me canso de estar despierto
en duermevela toda la mañana
y parte de la noche.
Les veo, ahí siguen. Me hacen gestos obscenos.
Me enseñan sus pollas y sus plomizos culos.
Cada sol y cada luna,
ya van para treinta pasados.
Oigo sus risas, pese a que
sí, creo que,
¿cerré la puerta del al salir?
cuando escapé junto con ella
¿lo hicimos?
debí asegurarme, ahora tarde. Demasiado.
Ella se fue, hazte a la idea.
Pero sin, no sé si podré volver.
Debería probar.
No rendirse.
Aunque te mueras.
Volveré, retiraré
canto rodado
pared
cadenas
cerrojo.
Y allí nos encontraremos.
Aún sigo.
Y con ella dentro de mí.

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