Otro sueño

Nos sentábamos en un banco de piedra
en la galería del parque de atracciones
tu pelo era igual de rubio que siempre, desde que te conocía
quizá un poco más negro o rubio
a mi me daba igual
era largo, y tu cara perfecta
y tus caderas delgadas,
lo justo para que el remordimiento
no tuviera espacio entre ellas
siempre te quise, estuvieras como estuvieras
y anduvieras con quien fuera
pero cayeron hojas en el otoño
y mi cerveza se quedó caliente
no obstante
tú supiste echarme hielos y reías y reías
y me abalanzaba contra tu imagen en sueños
una y otra vez
y otra y otra vez, y entonces
te agarré una pierna, y mientras tú me decías algo
me besaste en la boca, sosteniendo en la mano mi mandíbula
te quiero, me dijiste
siempre fue así
y unas gotas resbalaron por tu nariz

un pincel, una paleta o un lienzo
un cuaderno, una copa, un llanto y una risa

yo, solamente quería tenerte en mi canción
y poseerte, tomarte, fuerte
fuerte, fuerte, fuerte
como si mañana
si el mañana siguiera sin existir

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