Mis dedos

a veces, pese a que el rehén ha sido debidamente rescatado
y puesto a cubierto en un escondite seguro
las aves marrones sobrevuelan el tejado, y tú las miras desde el ático
formaciones de algodón oscuras se sublevarán desde el mañana
y la playa está lejos, muy lejos
las manzanas que han caído del árbol, no serán ingeridas
irán al cementerio, junto con las flores vivas, y con las manos muertas
mis dedos pretenden cercarte, una vez más, pero no pueden
no te dejas o no se dejan, no se puede, hoy ya no
y comienza a caer el agua, y ensucia el coche
así, la piscina está roja, y un cadáver de pelo rubio yace en ella
dicen que tomó bebidas alcohólicas, pastillas, marihuana lsd,
metanfetaminas, cocaína y puede que algo más, aunque sus restos lo niegan
cayó al agua estando vivo, luego se ahogó y, al salir el sol por el horizonte
no sabíamos si la música había muerto un poco más
o fuimos nosotros los que perdimos interés en ella
mis dedos te quieren tocar
pero mis dedos están atados a mis manos
y a mis brazos
a mi cuerpo
a mi cuello
a mi corazón
a mi cerebro
a mi cabeza
ojalá tuviera alas
y echara a volar con ellas

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