soneto de la nieve, la botella y el diablo

ya comenzó a caer sobre mi cabeza,
la lluvia de ideas de ladrillos
y así en mis noches, cantarán los grillos
¿quién es capaz de asegurar algo
                              con certeza?

¿acaso mañana, volarán copos de nieve
                              en la pradera,
y el sol saldrá entre las montañas?
¿nos enseñarán las estrellas sus enaguas,
y el vino fluirá por nosotros, como savia
                              nueva?

marchaos, oscuridades frías
no me toquen vuestras heladas manos
no traigáis la noche a mis nuevos días

ya rompí en cien pedazos la botella
que anoche le vendí mi alma al diablo
y luego se atragantó con ella

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