Archivos mensuales: Abril 2011

Silencio

“Me gusta cuando tú hablas y calla Neruda”
Benjamín Prado

El silencio no se inventó para quedarnos callados

o para darle nombre a las incomodidades
que surgen en las conversaciones con extraños
el silencio no hace callar a valientes / sí lo hace a los cobardes
erotiza el momento de ver quitarse un vestido / a espaldas
otras cruel verdugo, cuando buscamos la manera menos complicada
de decir a quien tenemos en frente algo desagradable
es un buen sorbo de café cuando el diálogo entretiene
y las dos mentes están sincronizadas / compartiendo
que en la música es algo necesario / lo dijeron los maestros
si los violines suenan a golpe la melodía no se sostiene
el silencio no se inventó para quedarnos callados
o para escondernos en él / en la hora crítica
dejando que hable / casi siempre el menos indicado

Gran sol secreto

Lo siento
o
tal vez sea una manera
de darme carta blanca
para arrojarme en los
brazos de la
liberalizadora pasión
de la delincuencia gratuita con
pistola de seis tiros en mano,
de abrir las puertas de mi
cabeza
y aceptar el caos que nos rodea
y propagarlo como una infección
Tenemos ideas, es lo importante
eso dicen, que es importante
y no dejarnos nunca de preguntarnos,
pues lo siento
(o mejor dicho, no)
por no entrar en el patrón de las cosas
ni cultivar mi cuerpo con
vitaminas y preferir
otras tantas cosas
muy malas y muy buenas,
la idiotez es el paradigma,
la gran banderola
de estas generaciones ancianas.
La culpa es del enemigo
siempre
siempre, del hombre del traje
gris
si no estás con ellos, eres contrario
a ellos,
si no echas un papel al cubo
no pertenecerás a la élite
¡todo el mundo debe colocarse!
al fin y al cabo, si no
lo hacemos nosotros mismos
puede que alguien termine haciéndolo
por nosotros
¡qué gesto más acorde con este
tiempo!
¡qué postura más gratuita
ignorante, fácil, idiota!
“si no echas el papel correcto
en el cubo,
¡no eres ningún patriota!”
Chico,
me subo a lomos
de un elefante rosa y me voy
al desierto un rato
a escuchar la poesía de las palmeras
puede que un gran ente dorado
guíe todos y cada uno de mis actos
y otro, oscuro y terrible, envidioso,
me comande en cada una de mis acciones
jamás perpetradas
Sí, puede que escriba en una pared
de más de veintitantos kilómetros
de largo
la compleja historia de mi gran
sol secreto
que me baña con su luz
cada mañana

no existe otra manera

nada se escribe sin acento
en las arrugas de mi ceñuda frente
salvo las manchas que me salpican
cuando describo una paranoia
una gota de sudor
un pequeño cansancio
pero
nada más
pero nada más
hoy siento el millón de palomas
que sobrevuelan todos mis tejados
los que veo
y los que tengo al alcance de mis dedos
siento sus plumas,
sus picos clavándose en mi cabeza
siento el calor y los graznidos
que me levantan el vello
y me lo eriza como los malos despertares
de un sueño asfixiante
siento el millón de plumas
rozándome las mejillas de la cara
mientras duermo y tengo sueños asfixiantes
todo queda enjaulado
y castrado en el dormitorio
la guerra
la sangre
el resto de otros fluidos
que no son mas que
semicorcheas que embellecen
el conjunto melódico del aria
de la vida
de mi vida
la pala se hunde en la tierra
a golpe de sudor
y de uno de esos fluidos
se transforma en pan
camisas
y techo
“olvida las historias que de pequeños
nos contaron, pues no existe
otra manera de hacerlo
salvo sudor, y la pala”